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11M de…

...Mierda, de Masacre, de Muerte, de Miedo.
Anoche cuando llegué a casa, aunque era tarde, puse la tele. En antena 3 ponían un programa sobre el 11M. Eran testimonios de gente que iba en el tren en el que explotaron las bombas.
Contaban que había más muertos que vivos. Que se sentían tremendamente afortunados por haber salido con vida. Una de ellos contó que estuvo más de dos días repitiendo: “estoy viva, estoy viva, estoy viva…”
Contaban sus lesiones, sus secuelas y coincidían en que las peores eran las psicológicas.
Un chico contó que cuando todo pasó, se encontró con un cuerpo destrozado en el suelo, no sabía si ayudar o no, ni siquiera sabía si el cuerpo estaba con vida… Contó que volvió a bajar a las vías y que en el lugar dónde se encontraba el cuerpo sólo había una enorme mancha de sangre. En ese momento rompió a llorar y contó que estuvo llorando durante más de 15 minutos seguidos sin poder parar. Porque se sentía la persona más miserable de este mundo por no haberse parado a ayudar.
Ahora comprendo mucho mejor lo que debió sentir alguien que confió muchísimo en mí. Hizo que en el momento en que este chico lo contaba, yo me sintiera junto a quien confió en mí, mucho más cerca de lo que me había sentido jamás.
Sinceramente pienso que me da lo mismo quienes fueran los culpables, por mucha cárcel que cumplieran, no podrían subsanar si quiera mínimamente el daño que causaron. Lo único que quiero es que no suceda de nuevo, ni aquí ni en ningún otro sitio, ni esto ni nada parecido, para que nadie tenga que llorar cuando ciertos recuerdos le vengan a la mente.
Calorcito

De nuevo ha llegado la época en que te levantas por la noche de la cama corriendo. Te destapas y nada más salir de la cama, la cubres de nuevo con el edredón nórdico. Vas corriendo, haces lo que sea y vuelves. Descubres la cama, te metes muy deprisa y… hhhmmmmm. Sientes el calorcito que ha quedado guardado en la cama. Sientes como templa tu cuerpo y te cubre. Una sensación tan reconfortante como pocas. Sientes de nuevo como te invade el sueño, te tapas hasta las orejas y a dormir de nuevo.
¿Fin?
¿Para que algo comience algo debe terminar?
No conozco la respuesta.
Lo que si sé es que esté será
un nuevo comienzo:
Rosas y Hormigas

Cuando la Hormiga le pidió cobijo a la Rosa, ésta le puso una sola condición.
“No necesito tu defensa, porque tengo mis espinas para protegerme, pero me encantaría que me hicieras cosquillas”
– Le dijo la Rosa-
Por eso, desde entonces, las Hormigas hacen cosquillitas al caminar.
Tan difícil
Se me hace tan difícil dejar de escribir aquí.
Tantos recuerdos, tantos momentos (buenos y malos...)
Blogia me ha estado dando problemas de acceso últimamante,
por eso decidí abrir el otro.
Creo que lo que haré será escribir en los dos sitios.
En parte el nuevo me da más posibilidades,
pero quiero tanto a éste,
que no puedo abandonarlo así como así.
Saludos a los que pasen por aquí.
Espera

"La esperanza es lo último que se pierde"
Pero quien nada espera, nada le desilusiona.
Turbio

En el momento exacto en que una lágrima iba derramarse,
todo el sufrimiento y el dolor se transformaron en rabia e ira
para no ser derramada.
Pero las lágrimas no desaparecen, se convierten en lágrimas
negras que van directas al corazón y acaban por enturbiarlo.
Las tres princesas

Junto al mar nacieron tres princesitas en el mismo reino, pero en diferentes castillos. Los cortesanos pensaban que lucharían entre sí por ver quien conseguía el trono del reino, pero lejos de aquello, se hicieron muy, muy amigas ya desde pequeñitas.
Lo único que deseaban era encontrar su príncipe azul, y las tres creyeron encontrarlo. Sin saber que los príncipes azules no existen.
El primer príncipe azul se tornó verde: El verde de la lujuria y la infidelidad.
El segundo se tornó negro: El negro de los celos y la desconfianza.
Finalmente el tercer príncipe se tornó… bueno, de cualquier color menos azul.
Ahora las princesas reinan por separado, aunque muy a menudo se reúnen y pasan muy buenos ratos. Tanto es así que dos de ellas van a reinar juntas para gobernar con mayor sabiduría y serenidad.
Las princesas del reino junto al mar ya sólo esperan que un humilde plebeyo llegue desde el centro de su reino para hacerlas felices.
(Recomiendo a todas las mujeres que lean el libro: La princesa que creía en los cuentos de Hadas, de Marcia Grad)
Botones

Leire era una muñeca de trapo. Los dos botones que tenía por ojos, su pelo de lana marrón y sus mejillas sonrosadas le daban un aspecto encantador.
Vivía en una casa en mitad del bosque, junto con un matrimonio de osos de peluche y la Niña del Otoño. Leire se sentía muy afortunada por vivir con ellos, pero su corazón anhelaba conocer a un muñeco de trapo.
Habló con los osos, pero ellos nunca habían salido de allí. Luego habló con la Niña del Otoño y ésta le dijo que, cuando fuera al pueblo, intentaría averiguar como podría conocer a su muñeco.
Pasaron los días, los meses, los años y las costuras de Leire se iban deshilachando y su relleno comenzaba a escapar de su pequeño cuerpo… pero nada. Aún no había conocido a su muñeco de trapo.
En una ocasión, mientras la Niña del Otoño remendaba el pequeño cuerpo de Leire, ésta volvió a preguntarle por su muñeco. La Niña no supo que contestar.
Entonces Leire, tremendamente triste, decidió ir en busca de su muñeco de trapo…
(¿Le dais vosotros un final o lo dejamos así?)
Noche loca

Me desperté de la siesta.
Me di una ducha.
Me vestí.
Me perfumé y salí.
Estuve toda la noche de discoteca en discoteca. Hasta que finalmente ligué con una chica que estaba cañón. Fuimos a su casa y fue una noche loca e inolvidable.
A la mañana siguiente desperté. Sí, desgraciadamente desperté, pero sólo para darme cuenta de que había sido un sueño. Durante la noche, se me había olvidado que no soy así, que no valgo para eso.
El marido de la peluquera
¡Qué de recuerdos!
Ésta es de las canciones que siempre recordaré con gran cariño y que cada vez que la escucho, hace que se me salten las lágrimas.
Recuerdo estar escuchándola en clase durante un recreo en invierno. Apoyado junto al radiador y la pierna de una compañera, cada uno con uno de los auriculares.
Muy buenos recuerdos.
Y la película merece la pena verla.
4 Cumpleblog

El día 24 hizo 4 años este pequeño espacio.
Ahora no sé ni en que día vivo y se me pasó (que mal).
No pensé que duraría tanto tiempo abierto y de hecho, a principios de mes pensé seriamente dejar de escribir aquí y escribir sólo en el nuevo, pero seguiré escribiendo aquí, aunque el otro me guste más y me de más posibilidades. Total, los duplico y no es tanto esfuerzo.
Felicidades (atrasadas) Kyra’s Dream.
Olas

Últimamente no he escrito demasiado.
Las ideas pasan furtivamente, por unos segundos, y desaparecen como las olas a la orilla del mar. Si en ese preciso momento no tengo donde dejarlas impresas, escaparán para siempre. Tal vez no escapen, tal vez se queden dando vueltas por la mente hasta que llegue su verdadero momento de salir, quién sabe.
Hoy he soñado con una actriz que me recuerda muchísimo a alguien. Realmente creo que soñaba con esa persona, pero la mente juguetona de los sueños la suplantó por la actriz. En cualquier caso, recordé que había soñado, que hacía mucho tiempo que no lo recordaba.
El Hombre que vino del Mar
El Mar es donde todos los corazones de la Tierra,
olvidados por el dolor y el miedo,
esperan para volver a nacer.
I am your home and you are mine.
Noches

Hoy es de esas noches en que estoy cansado, pero no me apetece meterme en la cama porque sé que la cabeza comenzará a dar vueltas.
Alejarse

Miraba por la ventanilla mientras se alejaba y se juraba a sí misma que jamás regresaría.
El paisaje le hacía olvidar todo lo pasado, todo lo que quedaba atrás, todo lo que no volvería a ser. Pero al mismo le traía aromas de futuro, de nuevas esperanzas (lejanas pero a su alcance).
Era el comienzo de un viaje sin retorno hacia una nueva vida… ¿mejor?

