Lunares secretos

Anoche bajó la Luna para susurrarme secretos al oído.
Secretos de tristeza y dolor que allá arriba no se pueden contar.
Secretos que pesan como losas, por eso no siempre consigue estar llena y brillar con toda su luz.
Yo ya le había contado muchas cosas al amparo de su luz, y más que le contaré.
Ya sabemos que la Luna es reservada y no podemos pedirle demasiado, ¡para eso es la Luna!
Seguiré esperando que baje de nuevo para que continúe contándome cosas.
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