Cobijo

Y mientras la veía llorar
deseaba cobijarla en sus brazos.
Abrazarla, coger su rostro entre sus manos,
y cubrirlo de besos... reconfortarla.
Porque sabía que lloraba por su culpa
y eso le encogía el corazón.
Su corazón sólo se henchiría otra vez
cuando la viera sonreir de nuevo.
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