Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
Decepción

Traigo el pecho de muerte vencido
la frustrante decepeción truncó la gloria;
que mal hizo el corazón haber querido
por saberte el infierno en mi memoria.
No le lloro al amor que no he tenido
que por suerte de perderte es victoria
María Karina González Cantú
Este lindo poema es de una amiga que quedó finalista en un concurso de poesía.
Disfrútenlo.
Perdidos

Había una vez un niño que esperaba todos los domingos después de misa en la parte trasera de la iglesia.
Un día se confesó al cura.
Le dijo que había matado a su perro con una pala.
Había mordido en la mejilla a su hermana pequeña y tenía q protegerla.
Quería saber si iría al infierno por eso.
El cura le dijo que Dios le entendería, que sería perdonado si se arrepentía.
Pero al niño no le interesaba el perdón.
Su único temor era que si iba al infierno...
el perro estuviera esperándole.
Ultravioleta

- ¿Por qué no dejas que nadie se acerque a ti?
- Porque estos momentos, por hermosos que sean, son dañinos cuando se van.
Porque sí

Un simple gesto de ella y sus ojos rebosaron con la humedad del sentimiento:
Por amar,
Por odiar,
Por desear,
Por impotencia,
Por sentirse tonto,
Por creer querer,
Por querer y no poder,
Por desear olvidar,
Por no conseguir olvidar,
Por no estar seguro de sus sentimientos...
Porque sí.
El fin de los sueños
¿Qué ocurre cuando ya no quedan sueños?
Cuando ya no queda nada por lo que luchar,
cuando parece que no queda esperanza...
Creo que eso ocurre cuando ya sólo esperas la muerte.
Cuando no te queda nada dentro, cuando todo se ha acabado.
Es la sensación que se tiene en algunas residencias de ancianos, dónde están allí sentados, sin hacer nada, sin aparentemente esperar nada, aguardando a...
A lo que sea que tenga que ser.
Resignados.
¿Ocurrirá lo mismo con los condenados a cadena perpetua?
Tal vez al perder toda esperanza se desvanezcan los sueños.
Ojalá que tras un sueño, siempre nos llegue otro.

