Entrañas
Tal vez debiera escribir y desahogarme,
pero no me apetece.
Otra vez ha atrapado mis éntrañas.
Primero debo aprender a soltarme
y más tarde a conseguir que no me atrape.
Poco a poco.
Tal vez debiera escribir y desahogarme,
pero no me apetece.
Otra vez ha atrapado mis éntrañas.
Primero debo aprender a soltarme
y más tarde a conseguir que no me atrape.
Poco a poco.
Hoy me han mandado un sms
diciéndo que si me siento
al borde de un precipicio
lo que debo hacer es volar.
Qué razón tenía, ¿por qué pensar
sólo en caer al vacío?,
¿por qué no saltar y volar?
Mil gracias mi guía etérea.
Hoy he hablado con ella.
Yo ya sabía que ayer iba
al cine con un amigo.
Hoy me ha dicho que no era nada serio,
que sólo "estaban conociéndose",
que necesitaba quedar con amigos
para que le dieran cariño.
No puedo evitarlo, me escuece.
Quizás sea una reminiscencia troglodita
de posesión sobre las hembras
(para mí o para nadie).
Sólo el hecho de decir:
- estamos conociéndonos -
para mi ya implica mucho.
Al menos a mi modo de ver las cosas,
que por supuesto no tiene por qué
ser el correcto, ni el mejor,
simplemente es el mío, como yo lo veo.
Me parece que no ha pasado
suficiente tiempo.
Yo por ahora ni me planteo conocer
a alguien. Si quedo con amig@s
no es para que me den su cariño,
sólo su amistad, para distraerme
de mi "vida interior".
Sé que no era la mujer de mi vida,
sé que tiene todo el derecho de buscar
a alguien que le haga feliz
y sobre todo sé que no tiene
por qué pensar ni actuar como yo.
Aún sabiendo todo eso,
ESCUECE.
Ya lo he comunicado en el trabajo:
"me voy."
Ha sido duro y muy triste,
hubo lágrimas, abrazos y besos.
Se cierra un ciclo y comienza otro,
es ley de vida.
Hoy me han llamado por teléfono
y me han comunicado que he sido elegido
para un puesto de trabajo al que presenté
mi candidatura.
Dejaré muchas cosas cosas atrás
y el cambio de vida será radical.
Seguro que es para mejor.
Ahora debo comunicarlo en el trabajo,
me da tanta pena...
Hoy la he visto, pero no he tenido
agallas para acercarme y hablarle.
Debería haberlo hecho, más aún cuando
ella se va mañana, pero la melancolía,
la pena y el dolor me lo han impedido.
No tengo agallas, no soy un tiburón.
Cansado, estoy muy cansado,
tanto que no me apetece ni escribir
y en cambio aquí estoy,
escribiendo lo que se
me pasa por la cabeza,
como siempre que escribo.
Si escribo es porque mi mente
necesita hacerlo,
sólo que esta noche no sé
que lastre tiene mi cerebro,
no sé que es lo que necesita soltar.
Quizá sólo sea que hoy he estado un
poquillo nervioso o que el sábado
se va de viaje y aún no hemos hablado
y no sé si hacerlo, y si lo hago no sé
como hacerlo.
Le hará bien, le joderé el viaje si
lo hago? o si no lo hago?
Creo que ya sé porqué escribo esta noche,
demasiadas preguntas sin responder...
Hoy no puedo parar de escribir, parece que los dedos se me van solos y necesitaran escribir todo lo que corre por mi mente...
¿Alguna vez seremos completamente felices?
Sé que no, que sólo parcialmente, a ratos...
Había escrito , pero lo he borrado, porque era sobre algo sobre la vida de otra persona y creo que no tengo ningún derecho a escribirlo.
De todos modos estas preguntas quizá le ayuden, si ustedes son tan amables y las responden (y de paso me ayudan a mí):
¿Cómo saber si continúas con tu pareja por amor o por costumbre?
¿Cómo saber si sigues enamorad@ o continúas porque crees que es la persona que te convendrá en el futuro?
¿Cómo saber que continúas sólo porque crees que no encontrarás a nadie mejor?
No quedan días de verano para pedirte perdón,
para borrar del pasado el daño que te hice yo.
Sin besos de despedida y sin palabras bonitas,
porque te miro a los ojos y no me sale la voz.
Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa,
Si pienso en tí y en la luz de esa mirada tuya.
No quedan días de verano, el viento se los llevó
y un cielo de nubes negras cubría el último adiós.
Y fue sentir de repente tu ausencia, como un eclipse de sol,
porque no vas a mi vera.
Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa,
si pienso en tí y en la luz de esa mirada tuya.
Desde esos días de verano, vivo en el reino de la soledad.
Y nunca vas a saber cómo me siento,
nadie va a adivinar cómo te recuerdo.
Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa,
si pienso en tí y esa mirada tuya.
No quedan días de verano.
Amaral: Días de Verano
Mejor tarde que nunca, ¿verdad?
Gracias.
¿De verdad puedo sentirme solo?
Quién lea que me siento solo
puede llegar a sentirse dolido.
Porque no tengo derecho a sentirme así
cuando sé que tengo amig@s con l@s que
puedo contar y que me ayudarán cuando lo necesite.
Mil gracias a tod@s ell@s.
Va por ti Mishae ;)
Tenía algo de sentido como
me sentía en mi último post.
Estaba pachuchillo,
pero de salud.
Esta vez no fue tanto mental
como de enfermedad física,
casi le doy gracias.
No soportaría estar mucho
más tiempo triste.
Ella me habla de un mundo que se encuentra
a un millón de años luz del mío.
Me pregunto como llegamos a coincidir alguna vez.
Hoy no ha sido mágico, hoy no la he deseado como antes.
Hoy ha sido algo triste.
Triste poque me doy cuenta de todo lo que me he perdido
y me sigo perdiendo. Triste porque me he sentido muy solo.
Triste porque me sentía triste.
Siento la como la humedad inunda mis ojos
y me ahoga el corazón.
Ya pasará, todo pasa,
pero hoy no.
¿Creerían ustedes en la imposición de manos?
Yo no, pero me tengo que rendir ante los hechos.
Sin saberlo me impusieron las manos,
y les juro que sentí algo, calor,
como si cayeran gotas calientes.
Ésto lo sentí antes de saber lo que me estaban haciendo,
así que eliminen la autosugestión.
Crean lo que quieran, pero sé lo que sentí
y sé que no he sido el único.
Parece que ahora los sentimientos
quisieran escapar por mis ojos.
Sólo un abrazo, es cuanto pido.
Es curiosa la mente humana.
Cómo olvidamos todo aquello que
nos hizo daño y fue negativo y
recordamos lo positivo.
Para bien y para mal.
Reconozco que no soportaríamos
estar recordando siempre los
malos momentos, pero a veces...
no estaría mal recordar.
Hoy estoy un poco triste.
Me he dado cuenta de lo que perdí,
de lo que he tenido,
de lo que no he tenido
y no me he dado ni cuenta
de cuánto lo echaba de menos
y también me he dado cuenta
de lo que quiero.
Necesito a una persona cariñosa
y que como dijo ella,
tire de mi. Pero claro
¿Cuánto puede aguantar una persona
tirando de otra?
Anoche, hablamos de mil cosas.
Entre una de tantas
me dijo que a veces
entraba aquí y
leía lo que yo escribía.
Le dije que entonces
ya no podría escribir todo
lo que se me pasara por
la cabeza, como hasta ahora.
Evidentemente me refería
al post anterior.
Pero la necesidad de escribirlo
superó a la "vergüenza" de que lo leyera.
Realmente espero que no le importe,
es lo que sentía.
Era una mezcla de nostalgia y alegría.
En la despedida, en el
último beso, sentí que mis
labios buscaban los suyos
y sólo en el último momento
giré levemente la cara
para evitar los suyos.
Para colmo, cuando me iba,
en el CD sonaba "Yesterday".
Recorrí de nuevo el camino
que había hecho tantas veces en verano,
con las ventanas del coche bajadas
y el aire fresco de la madrugada
rozando mi cara, dspejándome,
acompañándome en mi solitario
regreso.
Sinceramente espero que no le moleste.
Me encantaría que escribiera aquí
un comentario diciéndome algo al respecto.
Gracias por una NOCHE MARAVILLOSA.
Estaba aún más bella
de lo que yo recordaba.
Al principio nervios,
pero comenzamos a hablar
y todo pasó.
Sentía como si no hubiera pasado
todo el tiempo que había transcurrido
realmente.
Los recuerdos regresaron.
Ella hablaba, yo le miraba
sus preciosos labios
y deseaba cogerle la mano,
estrecharla entre mis brazos
y sobre todo besarla.
Hablamos durante toda la noche, paseamos
y en la despedida nos fundimos en un abrazo.
Hubiera deseado apretarla contra mi pecho
y besarla suave y apasionadamente,
pero me acordé:
Ocurrió hace tanto tiempo...
Anoche cuando encendí la televisión
apareció esta frase en la pantalla:
Todos ven lo que pareces,
pocos sienten lo que eres.
No sé ni de qué película era,
pero me hizo pensar.
¿Y a ustedes?
Sus manos aceitadas recorrieron mi cuerpo.
Al principo dolor, luego placer.
Sus manos se llevaron toda la energía
negativa que ahogaba mi cuerpo,
liberándolo y llenándolo de
una energía nueva, limpia,
blanca y reponedora.
Hay que aprender a perder
una cosa minúscula cada mañana
o cada tarde: el número de un teléfono
que se extravía o que no se recuerda,
un guante, alguna llave, la hora de la cita
con un electricista...
Luego se aprenderá a perder algo que importa más,
o que nos lo parece.
Así me iré acostumbrando, poco a poco,
a perder todo hasta perderme a mí.
Y no pasará nada, no hay que hacer aspavientos.
Porque lo malo, ahora lo sé, no es tanto perder
como el temor a perder.
Eso es lo que nos amarga,
día tras día, la vida,
que una vez que se da no se nos quita...
Antonio Gala: "Más Allá Del Jardín"