Adornos

Se sentía triste. Así que decidió alegrar su aspecto adornándose.
Pero sus adornos no eran objetos materiales. Se adornó de sentimientos ajenos. Alegría, euforia, amor correspondido, satisfacción...
Y cuantos más sentimientos recogía, su aspecto mejoraba y parecía mucho más feliz y alegre.
Los sentimientos de felicidad siempre deberían compartirse para adornarnos.
14/12/2003 23:52 #.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: Sentinel-la

La mayor parte de las personas tienden a guardar celosamente sus momentos de felicidad porque entonces se sienten dichosos y completos y no necesitan compartir su alegría con nadie.
¿O será que los pueblos felices no tienen historia?

Fecha: 16/12/2003 00:24.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.